Friego la vajilla después de cada amago (a continuación entenderéis porqué -¿por qué?-) de comida. Podría limpiar solo el plato utilizado, pero soy una-de-esas personas que utiliza la cubertería de dieciocho piezas para hacerse un sandwich de nocilla.
Llevo los vaqueros en su sitio. Nada de pantalones cagados. Nada de pitillos caídos que dejan al descubierto tu ropa interior.
Nota del autor: este cambio ha traído consigo una auténtica revolución diaria: por una parte caí en la cuenta de que los vaqueros están diseñados para adaptarse a la figura anatómica de un pureta. Me los subí y sentí que podía caminar, sentarme en las sillas o agacharme sin el perpetuo temor al asomo testicular post rotura de las costuras. Asimismo, dejé de tener que combinar los calzoncillos con el resto del conjunto (de ahí la puntualidad laboral).
Salgo por las noches y no bebo hasta que el camarero se niega a servirme otra copa. Cato los vinos con calma, disfrutando del deje de la barrica en el paladar. Platico apaciblemente con los compañeros de mesa y suelto continuas apreciaciones del estilo: expresivo bouqué de minerales.
Me sorprendo a mi mismo parado antes cualquier tipo de obra pública con la que me topo: un soterramiento, un cambio de fachada, un parque infantil. Gusto de encontrarme a otros señores a los que me dirijo con la fórmula de respeto del “don”. Converso con ellos sobre la liga de futbol nacional, política en general y desavenencias de la juventud concretas.
Todas estas acciones amparadas bajo un dolor sordo que me crepita en la parte anterior de la boca.
El juicio ha llegado con la muela.
El dente del giudizio, la queixal de l'enteniment, o dente do siso, le dent de sagesse, ضرس العقل, the wisdom tooth, 智牙.
Tantas lenguas para explicar una misma cosa: no hay nada peor que un dolor de muelas. Bueno sí, un dolor de huevos, pero éste se pasa al ratico si te pones de cuclillas.
No puedo comer. No puedo dormir. No puedo dormir sin comer.
Tanta hostia de “operación bikini”. Tanta cuarentona sometiéndose a dietas de fakir, que les salga la muela del juicio y verán como pierden peso. Llevo cuatro noche soñando con gigantescos trozos de carne caminando por las calles. Chuletillas tomándo cafés en terrazas. Solomillos jugando al tenis. Milanesas besándose en las esquinas.
Todo por unas putas muelas.
Unas putas muelas vestigiales que los homínidos usaban para ayudarse a masticar el tejido vegetal. Una putas muelas que suelen aparecer entre los diecisiete y los veinticinco, pero pueden no llegar a hacerlo nunca (el caso de Guti). Unas putas muelas cuya agénesis va desde un 0,2%, entre los habitantes de Tasmania, hasta casi el 100% de los indígenas mexicanos.
Una puta lotería de muelas, que a mí, que no vivo en la tierra de Van Diemen, me han tocado.
Una puta lotería de muelas, que a mí, que no vivo en la tierra de Van Diemen, me han tocado.
Así que nada, exodoncia por el peligro de infección de mis segundos molares, a los que tengo en muy alta estima porque hasta ahora no habían dado señales de vida. Y así quiero que sigan.
Sé que en cuanto me extirpen ese pequeño receptáculo de raciocinio con forma dental volveré a llegar tarde al curro, y esta semana mi jefe estaba tan contento que amenazaba con ascenderme. Pero, coño, prefiero volver a la precariedad laboral y comer que ganar más sin poder gastarlo en entrecots.



emm...cuantas conclusiones has sacado tan solo de un par de frases de "comentario de la entrada"...10 o 12 palabras y ya deduces que personifico???
ResponderEliminarsuerte con las muelas!
jo! se ha borrado el comentario anterior... decía algo así como que si eres adivino o algo q puedes saber que represento tan solo a través de dos líneas de un comentario...suerte con las muelas, duele mucho pero pasa rápido!
ResponderEliminarTienes toda la razón.
ResponderEliminarMe he precipitado en mis juicios.
Y no debería atreverme a identificar a comentaristas fugaces, sobre todo cuando no quiero que lo sean, si no que reiteren sus visitas.
Y a tí, que hasta ahora eres la lectora más fiel, debería de cuidarte.
Mis disculpas, querida ¿desconocida?
¿desconocida? que quieren decir los signos de interrogación?? acaso me conoces y por eso emites juicios tan apresurados?
ResponderEliminarespero otra historia de las tuyas pronto!